El histórico dirigente socialista Ramón Jáuregui, exministro de la Presidencia durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y una de las figuras más respetadas del socialismo español, ha reclamado la convocatoria de un congreso extraordinario urgente para afrontar la situación que atraviesa el partido y recuperar el debate interno.

En un artículo publicado en El Correo, Jáuregui reconoce sentirse profundamente preocupado por los acontecimientos que afectan a la formación socialista y admite su desconcierto ante la gravedad de las informaciones conocidas en las últimas semanas.

«Estoy aturdido. Nunca imaginé tal cúmulo de acusaciones, ni tan graves», afirma el exdirigente socialista, que advierte de que, independientemente del resultado final de las investigaciones, el impacto político para el PSOE será difícil de evitar.

«No sé cómo acabarán estas investigaciones, pero aunque resulten mucho más leves de lo que parecen, el daño corporativo será enorme», sostiene.

Jáuregui considera que el partido se encuentra ante el final de una etapa política y cree que ha llegado el momento de iniciar una profunda reflexión interna. «No sé cómo ni cuándo acabará la legislatura, pero no resulta difícil prever el fin de un ciclo», señala.

Ante este escenario, el exministro defiende que el PSOE debe reaccionar cuanto antes y abrir un proceso de renovación que permita reconstruir la confianza de los ciudadanos y redefinir su proyecto político para los próximos años.

A su juicio, la mejor fórmula para lograrlo pasa por convocar un congreso extraordinario que permita a la militancia participar activamente en el futuro del partido. «Ha llegado el momento de que el partido reaccione e inicie un fuerte movimiento de renovación ante el inmediato futuro y de recomposición ideológica», afirma.

En su artículo, Jáuregui sostiene que únicamente un congreso puede ofrecer una salida ordenada a la situación actual. «Es la hora de sus cuadros, de sus agrupaciones y de sus militantes. Es la hora de recuperar un debate interno que no tenemos, de reflexionar sobre lo que nos pasa y de ofrecer un proyecto renovado», argumenta.

El ex secretario general del PSE-EE también aprovecha para lanzar una crítica velada al modelo de funcionamiento que se ha consolidado durante los años de liderazgo de Pedro Sánchez. Según explica, el peso de la dirección federal sobre las estructuras territoriales ha aumentado de forma notable hasta el punto de reducir la autonomía interna del partido.

«El poder de la cúpula sobre las organizaciones territoriales se ha hecho ostensible», afirma Jáuregui, quien considera que el PSOE ha perdido capacidad de debate interno y pluralidad política.

Además, plantea la necesidad de abrir una discusión sobre la estrategia de alianzas del partido y sobre el modelo territorial defendido por la actual dirección socialista. Entre otras cuestiones, propone debatir si el denominado bloque plurinacional debe seguir siendo el eje central de la acción política del PSOE o si es necesario explorar nuevas fórmulas para afrontar el futuro político del país.

Pese a sus críticas, Jáuregui reivindica la gestión realizada por los gobiernos de Pedro Sánchez y considera que existe una base programática sólida sobre la que reconstruir el proyecto socialista. Sin embargo, advierte de que eso no será suficiente si el partido permanece inmóvil ante la crisis actual.

«No basta si permanecemos pasivos y atribuimos nuestros males y responsabilidades a conjuras mediático-judiciales y a las malas artes de la derecha», señala.

Por ello, concluye reclamando al PSOE que asuma la iniciativa política, dé explicaciones ante la ciudadanía y permita que sean los militantes quienes decidan cómo afrontar una etapa que considera decisiva para el futuro de la organización.